Migración, cultura y vida cotidiana:
Fundación de Pabellón de Arteaga 1926 – 1940
Corrido de la Presa Calles
“En el año veintiséis, el día primero de enero,
aquí llegó a trabajar la compañía de Ingenieros...
¡Ah que la presa, cuándo se llenará!
Ya vienen las aguas, y todavía no esta...
Empezaron a medir en todas las direcciones,
pagando muy buen dinero y muy buenas proporciones...
empezaron a medir con mucho gusto y contento,
para hacer muy buena presa y bonito campamento...
¡Ah que la presa, cuándo se llenará....!
Con una perforadora y valientes barreteros,
Comenzó la Presa Calles la compañía de Ingenieros...
ya está la perforadora, y los buenos barreteros,
comenzando a trabajar nomás volaban los cerros...
¡Ah que la presa, cuándo se llenará...!
Unos dicen que es la presa, otros dicen que es el mar,
pero a mí se me afigura, charquito para nadar...
Qué dices mi Lupe, me voy a San José...
Yo aquí no me quedo... yo me voy con usté...
¡Ah que la presa, cuándo se llenará!
Ya vienen las aguas, y todavía no esta...
Las voces de los fundadores:
“No pos Calles nomás venía se paraba ahí en el crucero, cuando venia y, y dicía [sic] que ahí estaba la presa, “ahí esta la presa, señores para que se mantengan nomás pagan lo que se gastó y ya es de ustedes”, eso era lo que decía. Y no fue cierto”.
“Señores la presa, se les va a cobrar el agua muy barato, se les va a cobrar el agua hasta que juntemos el dinero que gastamos, juntando el dinero que gastamos, ya la presa es de ustedes, para que rieguen de oquis”. (J. Guardado)
“Todo el tiempo había agua corriendo de recién, por los lados de las banquetes así venían chorritos de agua... donde va la vía diario había mucha, mucha agua. Había donde quiera, que la presa tenía bastante”. (Juana Ramírez)
“Eran mejores aquellos tiempos. Porque... en aquellos tiempos, era la gente pobre, pero no eran egoístas no eran hambrientos, no eran malas personas, porque como te digo todos el que tenía le daban al que no tenía y muy bien que vivíamos, no había discordia, no había pleitos no había nada, entonces tú no tenías que comer las personas [que] tenían te daban y no se andaba fijando y entonces si, había mucha cosecha por donde quiera, muy barato todo muy, muy bien que la pasamos, aunque fuera más pobre pero era más bonito”. (Ramona Morales)